Dra. Lucy Tania Ruiz Segura. Subespecialista en Alergia e Inmunología Clínica Pediátrica (Hospital Infantil de México / UNAM) · Certificado de Excelencia EAACI/UEMS, Europa 2019.
Ver trayectoriaLa rinitis alérgica es la nariz que reacciona a lo que trae el aire: polen, ácaros del polvo, caspa de mascotas, moho. El asma es esa misma reacción en los bronquios.
Se inflaman, se estrechan, y el aire pasa con silbidos, con tos o con falta de aire.
Pruebas cutáneas (prick): unas gotas en el antebrazo o espalda, y el resultado en la misma consulta. Después, controlar la inflamación, no sólo tapar los síntomas; y, cuando aplica, inmunoterapia para que el cuerpo deje de reaccionar.
Cuando hace falta, IgE específica (un anticuerpo que se mide en sangre) y espirometría, para medir cómo pasa el aire por los bronquios. El tratamiento sigue las guías internacionales: ARIA (Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma) para la rinitis y GINA (Global Initiative for Asthma) para el asma.
La barrera de la piel no cierra bien: pierde agua y deja entrar lo que irrita. La piel se seca, se inflama y da comezón; rascarse la abre más, y la comezón vuelve.
El diagnóstico es clínico: la historia y la piel lo dicen casi todo. La base es cuidar la barrera (baño corto, emolientes todos los días) y controlar la inflamación.
Para la inflamación hay tratamientos tópicos y, cuando la dermatitis es severa, sistémicos y biológicos. Los alérgenos se estudian sólo cuando la historia lo justifica: no toda dermatitis atópica es alérgica, y quitar alimentos sin motivo puede resultar perjudicial.
El sistema inmune confunde una proteína de un alimento —leche, huevo, cacahuate, nueces, trigo, soya, pescado, mariscos— con una amenaza. En los minutos que siguen a comerlo aparecen ronchas, hinchazón, vómito o tos; a veces, una reacción grave.
Historia clínica detallada: qué comió, cantidad, cuánto tardó la reacción. Pruebas cutáneas e IgE específica (un anticuerpo que se mide en sangre) sólo para los alimentos sospechosos, nunca «paneles» de decenas de alimentos que confunden.
Cuando aplica, el reto alimentario supervisado en consultorio: la única forma de confirmar, o descartar, una alergia.
Su investigación. Primera autora del estudio con 1,795 pacientes sobre los patrones de sensibilización a alimentos en México (Allergologia et Immunopathologia, 2020).
Con cada «sí» el viento se lleva semillas; al final se ve de dónde.
Esto orienta, no diagnostica. Nada de lo que marques se guarda ni se envía a nadie.
La inmunoterapia con alérgenos (las «vacunas de alergia») es el único tratamiento que modifica la enfermedad alérgica, actuando sobre la causa y no únicamente sobre sus síntomas.
Consiste en dosis pequeñas y repetidas de lo que causa la alergia, hasta que el sistema inmune aprende a tolerarlo. Puede ser subcutánea (inyecciones en el consultorio) o sublingual (spray o gotas en casa). Se puede utilizar en niños y adultos.
Según las guías, aplica en la rinitis alérgica y el asma alérgica causadas por ácaros del polvo, pólenes o mascotas, cuando el alérgeno está confirmado y los síntomas persisten a pesar del tratamiento. Se decide en consulta, con las pruebas en la mano.
Filadelfia · Observership, Children's Hospital of Philadelphia · 2015
Ciudad de México · Médica Sur y San Ángel Inn · desde 2015
Dresden · Maestría en Investigación Clínica · 2016–2019
Lisboa · Certificado de Excelencia EAACI/UEMS · 2019
Jacksonville · Visiting Clinician, Mayo Clinic · 2020
Estudios previos, la lista de medicamentos que toma, y el diario de síntomas si lo hay.
Un solo recorrido pensado para todos.
Alergia e inmunología para niños y adultos. Hospital Médica Sur, miembro de la Mayo Clinic Care Network, consultorio 501, Ciudad de México.



